In collaboration with Cristina Hernández

BANANA SPLIT

Normalmente asociamos lo que escuchamos a una imagen y lo que vemos a un sonido. Si bien esta asociación puede ser cuestionada nosotros queremos investigar la confluencia de imagen y sonido en un mismo momento pero en dos territorios diferentes, relacionados por la cadena productiva. 

El sonido que rodea a los bananos en los supermercados estadounidenses confluye con la imagen de las inmensas bananeras en Colombia. Mientras alguien compra un banano en un lugar, otra persona está siendo desplazada violentamente de su tierra por las multinacionales productoras de esta fruta.

El banano desune (split en inglés) a las comunidades que están organizadas con otras formas de producción,  quiebra (split en inglés) la posibilidad de la autosostenibilidad campesina, fracciona (split en inglés) la producción económica en Colombia para reforzar su dependencia, rompe (split en inglés) la posibilidad de crear otras formas de organización económica, divide (split en inglés) a los jueces, gobernadores y demás políticos para que decidan a favor de las bananeras, split, Banana Split. 

Las víctimas del conflicto armado que se ha construido alrededor del banano son las mismas personas que lo empacan en Turbo, el puerto de las multinacionales. Cuando el banano llega a Estados Unidos es convertido en un producto que compite con otros para ser consumido. Alguien en Estados Unidos lo compra en un bonito empaque. La información ha sido distorsionada. 

La imagen se ha convertido en todo el objeto, abstrayendo y evitando cómo y de dónde llegó,  totalizándolo en un producto. El objeto es comprendido por lo que es, no por su proceso. Entonces el banano no es banano, el diamante no es diamante, iPod no es iPod, gas no es gas. Existe una cadena de producción sostenida en la violencia que explica porque las cosas son en determinados lugares. Para que un banano este en Estados Unidos o en un país que no es tropical significa inmensas producciones en “el tercer mundo” que le permita a las multinacionales pagar el costo de la producción, transporte, marketing y aun así tener grandes utilidades. Pero lo que llega es el banano, lo que se ve es banano, lo que ha sido distorsionado es el banano. 

Este proyecto permite pensar el proceso de transmisión como un suceso que en vez de reflejar, filtra la información. Yuxtaponiendo la imagen y el sonido en un mismo tiempo y espacio, tratamos de audio-visualizar el paisaje olvidado y oscurecido por la imagen del producto.

 

Often we associate what we hear to an image and what we see to a sound. Although this idea can be questioned, we want to research the confluence of image and sound in one same moment between to different spaces that are linked by the production - consumer demand relationship.

The sounds that surround banana consumption in the US confluence with the huge landscape plantations of banana in Colombia (bananeras). While someone is buying banana in a supermarket in one territory, someone is being displaced violently from his land in order to use it to plant more banana.

Banana split violently communities organized toward different forms of production, split the possibility for peasants to be self-sustainable, split workers in bananeras so they can’t protest, split economic production in Colombia to turn it dependable, split the possibility to create other forms of economic organization that are not colonialist, split judges, governors and other politicians so they can decide in favor of bananeras, split, Banana Split.

The victims of the armed conflict produced by banana are the same people that package it in Turbo, the port of multinational corporations. When banana arrives to the US it is translated into a pro- duct that competes with others to be consumed. Someone in the US buys it in its nice package. The information has been distorted.

The image became everything for the product, abstracting and avoiding where and how the product came from, totalizing what the product is. The thing is sustained for what it is, not for it process. Then banana is not banana, diamond is not diamond, iPod is not iPod, gas is not gas. There’s a chain of production violence based that explains why a thing in a determined place is. For a banana to be in the US or in a country that is not tropical means huge productions somewhere in the “third world” that make sustainable for multinationals to pay the costs of production, transportation, marketing and still have big utilities.

But what arrives is banana, what we see is banana, what is distorted in the transmission is banana. This project allows thinking the process of trans- mission as something that instead of reflecting filters information.

By juxtaposing the visual and the sonic in one single space, we intend to audio-visualize the forgotten landscape shadowed by the image of the product.

 

The video juxtaposes the forced landscape of banana monoculture plantations in the Uraba region of Colombia with the sound of United Estates supermarkets.